Directo 014 – IA local para fotógrafos: qué Mac necesitas y cómo trabajar sin depender de la nube y mucho mas
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Hay un cambio que empieza a ser mucho más importante de lo que parece: la inteligencia artificial ya no tiene por qué vivir siempre en la nube. Podemos descargar modelos, ejecutarlos directamente en nuestro ordenador y utilizarlos para escribir, analizar información, crear contenido o incluso realizar tareas sobre el propio equipo. Y para un fotógrafo esto abre una pregunta bastante seria: ¿está nuestro ordenador preparado para el tipo de IA que vamos a utilizar durante los próximos años?
En este directo me centro precisamente en eso. Hablo de IA local para fotógrafos, de los equipos que empiezan a tener sentido para trabajar con ella y de por qué la cantidad de memoria RAM o el ancho de banda de esa memoria pueden convertirse en factores mucho más importantes que limitarse a comprar el procesador con el número más nuevo.
El ordenador empieza a ser parte del flujo de inteligencia artificial
Una de las demostraciones del vídeo consiste en ejecutar un modelo de lenguaje directamente desde LM Studio. La diferencia es importante: el modelo está cargado en el propio ordenador, funciona sin depender de una conexión a Internet y no necesita una suscripción para poder utilizarlo.
A partir de ahí explico por qué la memoria unificada de los Mac con Apple Silicon resulta especialmente interesante para este tipo de trabajo. Mientras que en un PC la memoria del sistema y la memoria de la tarjeta gráfica están separadas, en estos equipos la memoria puede ser utilizada de una forma mucho más flexible. Cuando empiezas a cargar modelos grandes, esa diferencia deja de ser una especificación técnica perdida en una tabla y empieza a afectar directamente a lo que puedes hacer.
Por eso mi recomendación para quien esté pensando en comprar un ordenador pensando también en inteligencia artificial es no quedarse únicamente con el procesador. La RAM importa, y mucho. En el vídeo explico por qué considero 48 GB como un punto de partida interesante y 64 GB como una configuración mucho más recomendable para quien quiera disponer de margen de crecimiento.
Pro, Max o Ultra: no todo depende de la generación
También comparo las distintas familias de procesadores Apple y hay un detalle que considero especialmente importante: el ancho de banda de la memoria.
Un chip más nuevo no tiene por qué ser automáticamente mejor para ejecutar modelos de lenguaje que un Max de una generación anterior. Por eso, si el objetivo incluye fotografía, Photoshop y además trabajo intensivo con IA, mi atención se desplaza hacia las versiones Pro y especialmente hacia los Max.
El Ultra puede ofrecer unas prestaciones enormes, pero probablemente entra en un terreno que supera lo que necesita la mayoría de fotógrafos. El Max, en cambio, empieza a convertirse en una configuración muy interesante para quien quiere que el ordenador sea una auténtica estación de trabajo y no simplemente un equipo para revelar fotografías.
IA local para fotógrafos con LM Studio
Durante el directo enseño LM Studio porque permite descargar modelos y utilizarlos directamente en Mac, Windows o Linux. Esto significa poder trabajar con una IA incluso sin conexión, algo que puede resultar especialmente útil cuando viajamos, trabajamos fuera del estudio o simplemente queremos mantener determinados documentos dentro de nuestro ordenador.
También muestro otras alternativas para ir un paso más allá y convertir esos modelos locales en herramientas capaces de realizar tareas sobre el equipo. La diferencia entre tener un simple chat y disponer de una IA que pueda intervenir en nuestro flujo de trabajo es enorme.
Ordenar archivos, preparar textos, gestionar información, ayudar con hojas de cálculo o automatizar pequeñas tareas empieza a formar parte del mismo ecosistema.
Photoshop y Camera Raw también siguen moviéndose
El directo no se queda únicamente en hardware e inteligencia artificial. Enseño una nueva herramienta de retoque de manchas dentro de Camera Raw que detecta pequeñas imperfecciones de la piel y permite eliminarlas de una forma bastante automatizada.
La comparo con soluciones como Retouch4Me para comprobar hasta dónde llega y dónde todavía existen diferencias. No sustituye necesariamente a herramientas especializadas, pero sí deja bastante claro hacia dónde está avanzando Adobe: cada vez más tareas que antes exigían trabajo manual empiezan a integrarse directamente dentro del revelado.
ChatGPT como herramienta de trabajo, no solo como chat
Otra parte importante del vídeo está dedicada a las capacidades agénticas. Muestro cómo una IA puede crear carpetas, generar una página web, consultar información conectada al correo electrónico o trabajar con archivos del ordenador.
La idea que me interesa aquí no es simplemente enseñarte otra novedad. Es cambiar la forma de pensar sobre estas herramientas.
En lugar de preguntarnos únicamente «¿qué le puedo preguntar a ChatGPT?», deberíamos empezar a preguntarnos «¿qué tarea de mi negocio podría dejar de hacer manualmente?».
Preparar publicaciones, clasificar documentos, organizar fotografías, resumir correos, crear una hoja de cálculo a partir de facturas o montar material para redes sociales son ejemplos de trabajos en los que ya podemos empezar a experimentar.
Fotografía, creación de contenido y gestión del negocio
Al final del directo propongo separar todo este universo de inteligencia artificial en tres áreas mucho más fáciles de entender: herramientas para mejorar el flujo fotográfico, herramientas para crear imagen o vídeo y herramientas destinadas a gestionar mejor nuestro negocio.
Intentar aprenderlo todo al mismo tiempo solo genera ruido. Tiene mucho más sentido escoger uno de esos problemas, probar una herramienta y comprobar si realmente nos ahorra tiempo.
Porque ese es el punto importante de todo esto. No se trata de instalar veinte inteligencias artificiales ni de perseguir cada novedad que aparece. Se trata de encontrar aquellas que consiguen que una tarea que ayer nos ocupaba una hora mañana nos lleve diez minutos.
Y cuando una IA local para fotógrafos puede además trabajar sin conexión, mantener nuestros archivos dentro del ordenador y aprovechar la potencia de una máquina que ya utilizamos diariamente para Photoshop o Lightroom, empiezan a aparecer posibilidades realmente interesantes.
En el vídeo te enseño las herramientas, las pruebas y las comparaciones para que puedas decidir por dónde empezar y, sobre todo, para que puedas entender qué características debería tener tu próximo ordenador si quieres prepararlo no solo para la fotografía de hoy, sino también para el flujo de trabajo que está empezando a llegar.

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